| Defensor vs. Vélez Sarsfield | |||
|---|---|---|---|
Cargando..
|
|||
| Nacional vs. Liverpool | |||
|---|---|---|---|
Cargando..
|
|||
| Peñarol vs. Caracas | |||
|---|---|---|---|
Cargando..
|
|||
| Caracas vs. Peñarol | |||
|---|---|---|---|
Cargando..
|
|||
| Cantaron Los Rodríguez |
|
Por: Rodrigo Rege
Cancha: Estadio Belvedere
Juez: Daniel Fedorczuk
Líneas: William Casavieja y Marcelo De León
Liverpool: 1 Matías Castro; 21 Andrés Rodales, 22 Juan Álvez, 3 Diego González, 2 Maximiliano Montero; 13 Michael Acosta, 8 Mathías Riquero, 19 Paolo Patritti; 7 Hernán Figueredo, 5 Héctor Acuña y 29 Aldo Díaz. Director técnico: Eduardo Favaro.
Central Español: 1 Ignacio De León, 13 Marcelo Rodríguez, 3 Andrés Fernández, 4 Nelson Semperena, 2 Juan Tejera, 19 Sergio Pérez, 5 Francisco Usúcar, 7 Diego Rodríguez, 10 Fabián Coelho, 11 Darwin Ramírez y 15 Gastón Linares. Director técnico: Daniel Sánchez.
Goles: 7’Marcelo Rodríguez (CE) y 92’ Diego Rodríguez (CE).
Tarjetas amarillas: 34’ Hernán Figueredo (L), 91’ Mathías Riquero (L).
Expulsado: 82’ Paolo Patritti (L).
Cambios:
45' 30 Ignacio Medina x 7 Hernán Figueredo (L) 45' 17 Guillermo Firpo x 15 Gastón Linares (CE) 61' 20 Carlos Núñez x 13 Michael Acosta (L) 61' 6 Joaquín Burutarán x 11 Darwin Ramírez (CE) 68' 15 Carlos Santucho x 22 Juan Álvez (L) 79' 16 Matías Vecino x 10 Walter Fabián Coelho (CE)
Central paró de pecho a Liverpool. ¿Cómo lo hizo? Gracias a la eficiencia de su defensa, es decir hizo correctamente las cosas, pero también a la eficacia de su ofensiva, porque hizo las cosas correctas. Este juego de palabras se resume en un gran trabajo de la línea de fondo que nunca le dio el espacio necesario ni a Aldo Díaz ni a Romario Acuña para vencer el arco de Ignacio De León. Y todavía, ante alguna falla de los defensores ahí estaba el golero para ahogar cualquier festejo del local.
Es cierto que el Liverpool dominó el trámite del encuentro, pero la pelota era manejada con desprolijidad y, producto de la falta de ideas ofensivas, cada jugada terminaba en centros al área o intentos desde afuera muy desviados. Los intentos desesperados de los negriazules en ataque le dejaron servido el contragolpe a los palermitanos, que en la primera que tuvieron abrieron el marcador. Buena jugada de Linares por el sector derecho del ataque que desembocó en un centro rastrero al corazón del área y encontró la llegada de Marcelo Rodríguez. “Sin documentos” y más solo que el uno, el lateral le cambió la trayectoria a la pelota al arquero Castro para marcar el 1 a 0.
A pesar de la apertura, el partido era tedioso. Pelotazos de un lado y del otro que desbordaban de imprecisión la tarde en Belvedere. Las llegadas claras comenzaron a caer promediando la media hora de juego cuando en otra desatención del fondo negriazul, Linares le regaló su cabezazo a las manos de Castro cuando estaba totalmente solo en el área. La única del local fue de Figueredo, que recogió un pase de Díaz y remató fuerte desde el punto penal. Pero De León era 100% seguridad.
El primer tiempo había comenzado flojo pero terminaba en un ida y vuelta entretenido. Con este panorama, el segundo tiempo prometía para ser “Mucho mejor”; pero nada tuvo de bueno. Otra vez la desesperación de Liverpool fue el gran obstáculo para la generación de jugadas claras de gol. Los cambios de Favaro no dieron resultado y todo hacía indicar que el resultado quedaría tal cual estaba, porque Central era conservador de lo que tenía y no arriesgaba. Los espacios en la defensa local eran alevosos pero los dirigidos por Sánchez preferían mantener la pelota en los pies de un Coelho inspirado.
Cada uno tuvo su chance para aumentar o empatar el trámite. Aldo Díaz definió mal en la única desatención del fondo palermitano que dejó solo al delantero tras un centro de Patritti. Por el otro lado, Diego Rodríguez pudo liquidar el pleito en un mano a mano con Castro luego de recibir un pase perfecto de Coelho a las espaldas de González.
Sin embargo, la sensación era que no había quien cambiara la historia. La sentencia estaba escrita desde el primer tiempo. Liverpool nunca supo como romper la barrera del fondo palermitano; careció de ideas, profundidad y de un cerebro en la distribución del juego. Macchi y Ruiz se extrañaron demasiado.
Central aguantó, aguantó y finalmente se decidió por ponerle el broche final a la tarde. Pase largo para la corrida solitaria de Diego Rodríguez, quien definió por arriba ante la salida de Castro. La “Dulce condena” palermitana para seguir mezclando las cosas en el descenso. Un 2 a 0 merecido por la eficacia y eficiencia; dos virtudes que si se juntan conducen a una victoria, como cantaban Los Rodríguez, “Para no olvidar”. |