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Peñarol sigue imparable. Venció 3 a 1 a Tacuarembó en el Estadio Centenario con dos goles de Pacheco y uno de Alonso para seguir en lo más alto del Clausura. Con este resultado, los carboneros igualaron el último mejor comienzo de un torneo corto, cuando en el 2003 triunfaron en los primeros 4 partidos. Tacuarembó pudo haberlo empatado pero la falta de definición condenó a un equipo que terminó con 8 jugadores por las correctas expulsiones de Dutra, Inmella y Da Silva. La punta es aurinegra. CRÓNICA.
Por: Rodrigo Rege
Cancha: Estadio Centenario
Juez: Darío Ubríaco
Líneas: Carlos Changala y Daniel Olivera
Tacuarembó: 1 Yonny Da Silva, 4 Carlos Dutra, 2 José Da Silva, 3 Edgar Martínez, 5 Diogo, 8 Renzo Pozzi, 7 Claudio Inmella, 28 Franco Sosa, 10 Sebastián Sánchez, 11 Jonathan Ramírez y 15 Matías Dos Santos. Director técnico: Guillermo Almada
Peñarol: 1 Sebastián Sosa, 13 Matías Aguirregaray, 3 Gerardo Alcoba, 6 Guillermo Rodríguez, 22 Darío Rodríguez, 16 Sergio Órteman, 5 Egidio Arévalo Ríos, 17 Jonathan Urretaviscaya, 25 Gastón Ramírez, 8 Antonio Pacheco y 20 Alejandro Martinuccio. Director técnico: Diego Aguirre
Goles: 11' y 34' de penal - 8 Antonio Pacheco (P) -, 45' Diogo (T).}, 77´- 9 Diego Alonso (P)
Tarjetas amarillas: 14´- 22 Darío Rodríguez (P), 33´- 8 Renzo Pozzi (T), 55´- 3 Edgar Martínez (T), 64´- 1 Sebastián Sosa (P), 70 – 16 Sergio Orteman (P), 85´- 2 José Da Silva (T), 90´- 24 Emiliano Albín (P)
Expulados: 81´- 7 Carlos Inmella y 4 Carlos Dutra (T), 85´- 2 José Da Silva (T)
Cambios:
62´- 18 Nicolás Nicolay x 10 Sebastián Sánchez (T) 63´- 19 Gerardo Gularte x 18 Matías Dos Santos (T) 65´- 24 Emiliano Albín x 22 Darío Rodríguez (P) 69´- 9 Diego Alonso x 20 Alejandro Martinuccio (P) 78´- Mariano Rubbo x 8 Renzo Pozzi (T) 83´- 19 Bosco Frontán x 25 Gastón Ramírez (P)
Que pase el que sigue. Lo sufrió Wanderers, Cerro, Racing y ahora Tacuarembó. Quizás el triunfo de Peñarol no fue con la contundencia y autoridad que mostró ante la Academia; pero tampoco tuvo la soga al cuello. Es cierto que el equipo de Almada pudo alcanzar el empate en el segundo tiempo, pero cuando se perdona tanto a un equipo grande, se hace imposible. La falta de definición fue un precio muy caro que Tacuarembó pagó en la capital.
Peñarol dominó el primer tiempo, se durmió en el segundo pero lo liquidó sobre el final. La victoria le permite seguir mirando desde arriba a sus rivales del Clausura, y esperar con expectativa lo que suceda mañana entre Liverpool y Nacional para acortar o no distancias en la Anual. Un triunfo que igualó aquel comienzo imparable del 2003, con Aguirre de técnico, y que desembocó en el último campeonato. Una coincidencia que ilusiona al hincha carbonero, aunque más allá de todo el equipo tiene con qué.
Si bien la primera del partido la tuvo Franco Sosa con un remate de tiro libre que rozó el ángulo izquierdo del arco mirasol, el ritmo del primer tiempo lo imponía la velocidad de Ramírez y Urretaviscaya, sumada a las buenas combinaciones entre Pacheco y Martinuccio. Tras dos intentos fallidos, llegó la vencida. Gran combinación entre Ramírez y Martinuccio que dejó a Pacheco solo frente a Da Silva. El Tony, goleador del Campeonato Uruguayo, definió abajo para abrir el camino de la victoria.
Y se hacía justicia. Peñarol era más, llegaba con mayor peligro y dejaba en evidencia los errores del fondo tacuaremboense. Pasada la media hora de juego, Martinuccio recibió un pase en profundidad de Urretaviscaya y fue derribado en el área por el joven Da Silva. Penal bien cobrado por Ubríaco, y Pacheco con la posibilidad de aumentar la diferencia. El primer intento quedó en las manos del arquero, pero Changala vio un supuesto adelantamiento del 1 de Tacuarembó y el capitán tuvo la segunda chance. Un dos a cero que no liquidaba las acciones, aunque los dirigidos por Almada tenían que cambiar mucho para dar pelea en lo que quedaba de partido.
Y Tacuarembó cambió. El equipo se animó más y comenzó a aprovechar los espacios que daba el fondo aurinegro. Una cuestión que se opaca por la contundencia en ofensiva, pero que Aguirre sigue sin poder arreglar al cien por ciento. Fue así como Ramírez casi descuenta de contragolpe con un remate desde afuera, o Inmella en un mano a mano con Sosa. La somnolencia aurinegra le dejó paso a Diogo para que marcara el 1-2 tras gran definición desde lejos, una pelota que se metió en el ángulo superior izquierdo del guardameta carbonero.
El gol cayó en el mejor momento para ambos. A Peñarol para rearmar las fichas en el vestuario y despertarse de la siesta. A Tacuarembó para animarse definitivamente a buscar el empate en el segundo tiempo. Y eso fue lo que sucedió. Salvo una jugada al minuto de juego entre Pacheco y Martinuccio que no logró alcanzar Ramírez tras buen pase de cabeza del argentino, el equipo de Almada se adueñó de las posibilidades de gol del complemento. El ingreso de Gularte generó un dolor de cabeza para Alcoba y Rodríguez, que nunca pudieron parar al delantero del Norte. Pero no era la tarde de Tacuarembó.
Peñarol avisó a los 72´ con un fuerte remate de Urreta que se fue por arriba del travesaño. Cinco minutos después liquidó el encuentro. Un verdadero golazo originado con una triangulación entre Arévalo Ríos, Aguirregaray y el propio Urretaviscaya, que de taco le sirvió el tanto a Diego Alonso. Con la rabia de un goleador peleado con la red, el 9 aurinegro mandó a guardar la pelota al arco de Da Silva y fin del partido.
Los esfuerzos del joven equipo de Almada se derrumbaron por errores del primer tiempo pero sobre todas las cosas por no aprovechar el happy hour del fondo carbonero. Peñarol es un rival durísimo en ofensiva pero tembloroso en defensa. Si le das un espacio, te liquida. Pero si los rivales fueran eficaces, pasaría algún que otro dolor de cabeza. Tacuarembó lo puso nervioso por momentos, pero no alcanzó. Las correctas expulsiones de Inmella por una fuerte entrada a Ramírez, de Dutra y Da Silva por hablar de más, evidenciaron la impotencia de un joven plantel que tiene mucho para dar pero también para aprender. |