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La frase le pertenece a Gustavo Bueno, quien además de estar vinculado a las juveniles de Nacional hace tantos años, es el padre de Gonzalo, uno de los nombres más escuchados este verano. Por la mañana fue el encargado de comunicarle al presidente Alarcón que su hijo se quedaba en nuestro país, y por la tarde, en nota con la radio Sport 890, y ya más tranquilo, pudo relatar cómo se sucedieron los hechos y qué pensaba de toda esta novela.
Por Ionatan Was
Lamentablemente, en ciertas ocasiones el fútbol de hoy hace que quienes en un momento se vean enfrentados, en otro tengan que negociar por altas cifras de dinero, lo que puede generar suspicacias, como sucede con este caso. Sin embargo, Gustavo fue el encargado de llevar la voz cantante del principal protagonista, es decir su hijo Gonzalo, allanando las negociaciones para que todo terminara en paz más allá de las decisiones tomadas.
Así empezaba a contar cómo fueron los acontecimientos desde el principio: “El 10 de enero recibimos el interés de parte del Bologna, y en ese mismo momento empezaron las idas y vueltas entre Nacional y Pablo Bentancur (representante de Gonzalo); como todavía no se había llegado a un acuerdo y las cosas no estaban muy claras, la situación era un tanto incómoda y no sabíamos cómo podía terminar, por lo que anoche tomamos la decisión de no continuar”.
Luego de tomada le decisión (en el seno familiar más que nada), hoy se la tuvieron que comunicar al presidente tricolor Ricardo Alarcón, cosa que finalmente hizo el padre. “Nadie puede saber qué puede suceder en el futuro, pero lo importante es que ahora Gonzalo se dedique a jugar al fútbol y no a estas cuestiones”, manifestó luego.
¿Cuáles fueron esas “cosas pocas claras”? Por ahí se hablaba de una cláusula a la cual se oponía Nacional, lo cual fue confirmado por Bueno padre, aunque no sabía exactamente de qué se trataba. En definitiva, el martes habló con los dirigentes por última vez. Y luego “nos dijeron que estaba todo OK pero que ‘había una cláusula’, siguieron los días y entonces decidimos esto”, asumió.
Asimismo, el estado anímico de Gonzalo está casi intacto, y si bien se perdió un “muy buen contrato a cinco años”, su padre confirmó también que “está muy metido en jugar la Copa Libertadores y el campeonato Uruguayo y sólo quiere dedicarse a jugar”. Gustavo aseguró incluso que fue la propia familia la que lo aconsejó al joven delantero, inculcándole el hecho de poner en la balanza “lo humano y lo espiritual” además del dinero, pero que al final la decisión la tomó el juvenil de 19 años. “Nos sacamos un peso de encima”, afirmó como conclusión.
Finalmente, acerca de si las relaciones entre Nacional y Bentancur se pueden debilitar aún más de lo que estaban antes de esta situación, no se mostró demasiado preocupado. “Solo pensamos en el bien de Gonzalo -explicó-, no nos preocupa mucho eso. Con Bentancur todavía no hablamos, pero supongo que lo tomará de buena manera”. ¿Último capítulo? El tiempo dirá. |