| Olivier Viera |
| Lunes, 21 de Junio de 2010 13:38 |
|
Apenas tres faltas cometió el equipo de Corea del Norte en el partido que disputara con Portugal. Es cierto que la goleada que recibiera el seleccionado asiático ha sido histórica. Sin embargo es extraño encontrar un encuentro que, en la faz disciplinaria, tenga las características señaladas. Más aún cuando en el primer tiempo, siendo el partido bastante parejo, no le fue sancionada ninguna falta. En contraposición Portugal hizo diez faltas durante el desarrollo del primer período de tiempo.
Puede decirse que Corea del Norte es un equipo inocente, es cierto. Que carece de antecedentes en competiciones de alto nivel, es una evidencia incontrastable. Así como también que su abolengo futbolístico y su tradición no le hacen una escuadra interesante.
Todo lo anterior es verdadero. Pero no existe correlación posible entre los elementos antes indicados y la tendencia a jugar áspera pero lealmente. Y por cierto que el primer tiempo del partido de referencia fue intenso. Además con el aditamento de las condiciones del terreno de juego producto de la intensa lluvia, lo que habitualmente genera roces, resbalones y llegadas a destiempo.
Léase entonces que la actitud de los jugadores norcoreanos merece el más amplio destaque. Desde el punto de vista desde el que se desee analizar habrá que reconocer que estas estadísticas en cuanto a faltas cometidas por un equipo que ha perdido feo, merecen el más amplio reconocimiento. Se ha engalanado el concepto de fair play, tantas veces pregonado y otras tantas olvidado.
Las diferencias, en cuanto a disciplina, con el partido que justo en el momento que se escriben estas líneas disputan Chile y Suiza, donde a los 31 minutos del primer tiempo hay algunas amarillas y un expulsado en el equipo helvético, son abismales.
Si las comparaciones son odiosas, también suelen ser ilustrativas. Un botón de la muestra se encuentra fácilmente: Brasil–Costa de Marfil. A Brasil se le sancionaron 17 faltas en contra y a Costa de Marfil 23. Independientemente de las cifras anteriores merecen mención algunos hechos.
Hasta el minutos 62 había tan sólo un amonestado en el equipo africano que perdía tres a cero. Dicho de otra manera, estaba siendo no sólo ampliamente superado sino goleado.
¿El recurso que utilizó entonces?
Ponerse a golpear casi desmelenadamente. Las consecuencias fueron un jugador, Elano, que se retiró visiblemente lesionado producto de una feísima entrada que no mereció siquiera amonestación. Otro jugador brasileño que también se comió una “plancha” aplicada de mala manera siendo amonestado (bien hubiera merecido la expulsión directa) el jugador marfileño. Lo anterior sumado a continuas faltas y provocaciones que terminaron del modo más injusto posible: Kaká expulsado de manera poco creíble.
Dos equipos que van siendo goleados, incluso uno de ellos (Corea del Norte en el primer tiempo) que ni siquiera eso. Dos actitudes absolutamente disímiles. Corea afiliado al fair play y Costa de Marfil mostrando toda suerte de artimañas y mala intención. Dos curiosas maneras de salvaguardar el honor deportivo. En un caso apelando a jugar dentro del reglamento y en el otro mostrando los recursos más repudiables.
Así que si histórico ha sido lo hecho por los asiáticos, la conducta de los africanos merece el más amplio rechazo.
¿Qué decir del Sr. Stephane Lannoy, árbitro francés en la ocasión del partido Brasil ante Costa de Marfil?
Si bien la mayor responsabilidad es atribuible a los jugadores infractores, lamentablemente el árbitro no ha estado a la altura de las circunstancias. Su accionar fue en exceso permisivo. Se quedó las más de las veces en la advertencia verbal y, cuando no dio resultado… pues continuó con más advertencias hasta resultar su labor entre ridícula y patética. Perdió absolutamente el rumbo y no pareció haberse percatado de ello. Lo peor del caso es que ha sido la excepción en un torneo que, hasta ahora, ha mostrado arbitrajes con más virtudes que defectos.
Destaquemos desde una perspectiva disciplinaria lo hecho por Corea del Norte. Finalmente un buen ejemplo. Quizás sea bueno mantener vigente en nuestras mentes lo visto. Mas no hemos de olvidar que hay equipos y jugadores que aún no logran comprender de que va al Fair Play.
Datos finales del primer tiempo entre Chile y Suiza: 10 faltas cometió Chile y recibió tres amonestaciones, en tanto que a Suiza se le sancionaron 14 infracciones obteniendo una amarilla y una tarjeta roja… y siguen con actitudes poco recomendables durante el segundo tiempo. ¿Son odiosas las comparaciones? No siempre. Corea del Norte nos lo ha demostrado. |