| Martin Charquero |
| Lunes, 06 de Julio de 2009 01:08 |
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Tribuna América. $ 250. Mucho para lo poco que se ve por estos tiempos en canchas uruguayas. Contra la Amsterdam,bolsos. Contra la Colombes,tuertos.
La segunda final volvió a castigar a los dos con el resultado agridulce del deporte. El empate estiró la serie. La alargó por el bien de Pelusso y cia.Dejó a Defensor otra vez a 90 minutos de la gloria imposible para un chico y común para un grande, el bicampeonato.
Tarde invernal de domingo montevideano. Con el cafetero como el objeto más preciado en la América. La bipolaridad explotada al máximo. En el polo Nacional ya en el entretiempo se sacaban conclusiones simples. 4-4-2 es mejor sistema para este equipo que el 3-5-2. Adrián Romero es el polifuncional mas importante que hay en fútbol uruguayo. La suerte que acompañó a Martín Silva, en el tiro de Alvaro Fernandez, es la del campeón.
A la misma hora, en la misma tribuna pero en el polo Defensor, el grito de gol seguía repiqueteando contra la Colombes. Vera fue ídolo durante el entretiempo,Lodeiro insultado por el festejo contra la hinchada y Pintos ganaba adeptos en busca del premio de revelación de la temporada.
Los análisis siempre suelen ser subjetivos. Mas cuando una camiseta suele desplazar a la razón. Los polos están a una distancia grande. Separados en una tribuna por 20 metros pero alejados por historia y gustos fútbolisticos. Defensor y Nacional volvieron a jugar. Aunque este último verbo lo utilizo para no caer en la obviedad de decir que me aburrieron,que lo aburrieron o que nos aburrieron. En resumen,un bodrio grande. Enorme.
Pero volvamos a nuestra ubicación. Los razonamientos y/o análisis de tribuna se escuchan.Entendamos que el hincha suele quedarse trás una final con una óptica mas positiva que negativa. En el polo local entendieron que la responsabilidad era ajena, de ellos. El tren pasó por segunda vez y Defensor no se subió. Que el equipo de Pelusso demostró tener clase para soportar toda la angustia por el adiós copero. Algunos vieron a un equipo desmoronado fisicamente pero aguantó el empate a pesar de jugar sin Lodeiro los últimos 15.
En el polo visitante regalan elogios para Da Silva porque arriesgó mas que en la primera final. Gustó mucho el doble cambio de Vila y Mora. Conformó Diego Vera por aquel gol y por complicar con movimientos simples a los defensores rivales. El hincha enloqueció con el segundo tiempo de un historico actual,Carlitos (nunca Carlos) Diaz.
En ambos polos el apellido Ubríaco fue repetido en toda la tarde y acompañado de una catarata de agravios tribuneros. No importa que estemos en el sector mas caro del Centenario. Aca el fanatico insulta como si estuviera en la Amsterdam. Mientras tanto, en la cancha, el arbitro jugó mal. Arriba de la jugada pero tomando decisiones erroneas. Se guardó tarjetas amarillas y se comió una roja a nombre de De Souza.
Eludiendo a la bipolaridad, es fácil entender que los 2 equipos están en un momento preocupante de rendimientos. Son burdas copias de aquellos campeones del Apertura y del Clausura. Al hincha ya poco le importa. Solo pide el Uruguayo. Nada mas. |