Montevideo, Viernes 10 de Febrero

Urugol

A un click del gol

TODO TIEMPO PASADO, PASADO
Felipe Castro
Viernes, 18 de Junio de 2010 12:28

 

Cuánto hace que una selección uruguaya no se muestra tan segura de sí misma.  Cuánto hace que la gente no siente tanta confianza por un combinado celeste y cuánto hace que el equipo no responde a esa enorme confianza que le dio su pueblo.  Cuánto hace que no dominamos un partido de principio a fin.  Cuánto hace que la figura en donde ponemos todas nuestras miradas se hace realmente cargo de la situación y da la cara por el equipo, siendo su desahogo, su voz de aliento y de mando.  Cuánto hace que no ganamos un partido en un mundial y cuánto hace que la victoria no es pidiendo desesperadamente la hora, sufriendo hasta el último segundo.  Cuánto hace que no ganamos tres a cero.  Cuánto hace que no somos noticia futbolera en el mundo entero, cuánto hace que no sienten envidia todos los demás.  ¿Realmente quiere saber?; pues le contesto: hace unas horas, el miércoles pasado.

 

Y entonces festejamos, porque corresponde.  Aunque la ideología predominante y vieja, de edad y de sentimientos, diga que no se puede salir a festejar a 18 por ganar un partido en un mundial.  Aunque inevitablemente aparezcan esos comentarios de museo que dicen “porque en el 50…” o griten “¿a mí me vienen con este?, si yo vi jugar a…”.  Si, salimos a festejar, y nos abrazamos y celebramos y nos ponemos recontra felices.  Quizás alguno piense que es mejor haber vivido mucho, hace mucho, que vivir bastante ahora. 

 

A mí sinceramente ese pensamiento de sentirse orgulloso por lo que ya no existe me da un poco de pena.  Hermoso es sin duda un recuerdo que nos haga emocionar, que nos retrotraiga a un momento feliz.  Otra cosa muy diferente es hacer gala de esos triunfos para menospreciar los que vienen después.  ¿O los uruguayos que recuerdan las glorias pasadas dejaron de ser uruguayos? ¿Ellos siguen ganando por haber ganado antes o cuando perdemos pierden también?  A mí me parece mucho más lindo salir a festejar lo que tengo hoy que quedarme lamentando por lo que tuve ayer.  Y si me crié pobre de triunfos, sabré sentirme orgulloso por menor que sea el que logre.  Prefiero eso a haber sido millonario y ver como pierdo poco a poco toda mi riqueza.  Aunque por suerte hay quienes vivieron aquella bonanza, sufren como todos nosotros las malas y se regocijan con las buenas, por más pequeñas que sean.

 

El miércoles ganó Uruguay 3 a 0, y que nos quiten lo bailado.  Y muy poquitos deben haber visto aquel triunfo del 54 que cuentan las estadísticas.  No creo que aquellos partidos también los pasaran todos por televisión.  Así que por lo menos podrían decir correctamente “yo escuché” y no “yo vi”.  Como todo, las cosas se ven de una manera o de otra dependiendo desde donde se las mire.  El miércoles Uruguay ganó 3 a 0 y que nos quiten lo bailado.  Y el que se quedó recordando las glorias de otra era, pues que se joda.

 

Lo que más me entristece son los tipos que nunca vieron un puto triunfo y se hoy se hacen los mesurados porque hablan en la radio o salen en la tele.  Envidiosos de lo que no fueron y ansiando lo que nunca van a ser.  La botijada, pobre de triunfos desde que nació, es rica en esperanza, es millonaria en la confianza que le inspira el gran Diego Forlán.  Y esos botijas que salieron a 18 a festejar, y que armaron un escándalo bárbaro no salieron a festejar “pobrecitos” porque nunca habían visto ganar a Uruguay en un mundial.  Salieron a festejar porque ganó Uruguay, y más nada.  A ellos no les importa que haya tanto joven hablando y haciéndose los serios periodistas, esos que no se permiten disfrutar una nueva buena por las viejas buenas que ellos ni siquiera vieron. 

 

Y que sirva pa´todo.  Que sirva para saber que se gana hasta que se deja de ganar y se pierde hasta que se deja de perder.  Que todas las cosas que queremos que cambien de nuestro pueblo y de nuestra gente pueden cambiar.  Que depende de nuestro esfuerzo y de nuestras ganas, de nuestro espíritu y de nuestra entrega conseguir todo aquello que como sociedad nos propongamos.  ¿Cuánto se demora en dar vuelta las cosas?, pues es una tarea que puede llevar toda la vida.  Es más, puede llevar vidas enteras.  Y no sabemos qué puede pasar el próximo partido, y si clasificamos o lo que sea.  Lo cierto es que el miércoles rompimos con nuestras propias limitaciones, dimos vuelta una página que hace décadas venimos leyendo.

 

Y como dije en una de las columnas anteriores, lo más hermoso que tienen los triunfos es el camino que se recorre para llegar a ellos.  Es decir, que todo tiempo pasado es eso, pasado.

 

Arriba Uruguay

 
Correo de Noticias
Es fácil y rápido! Ingresa tu nombre y correo electrónico para recibir las últimas noticias de Urugol cada mañana.

Nombre *
Apellido *
E-Mail *