| Felipe Castro |
| Lunes, 07 de Septiembre de 2009 22:50 |
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Es sábado de tarde y la cámara muestra uno por uno los jugadores uruguayos cantando el himno patrio. Cada uno desafina más que el anterior… así no se puede. Podemos desafinar “A Don José”, hasta el “Himno a mi Bandera” podemos desafinar. Pero el Himno Nacional… ese no, muchachos. No podemos estar tan desatentos en defensa, no podemos quedar mal parados y que uno se quede habilitando a un pueblo diez metros atrás que el resto de sus compañeros. Menos podemos jugársela complicada al arquero y que la tenga que tirar al corner, muchachos. ¿Ni la reventamos ya? ¡Vamo´arriba! No puede ser que perdamos pelotas divididas en la mitad de la cancha, que nos la lleven de vivos. Si ni siquiera hacemos lo que hicimos toda la vida, seguro que estamos liquidados. Resulta que nos hemos puesto las pilas trasladando la pelota de una cancha a otra con bastante prolijidad. Bien. Nunca fuimos muy agraciados en el trato de pelota pero es cierto que hemos progresado. A veces hasta da gusto ver cómo la tocamos. Ahora, llegamos a tres cuartas canchas, se nos cae el balde y no podemos resolver jugadas contra equipos como este Perú, que era de malo pa´abajo. ¿Cuántas chances claras tuvimos? ¿Tres, cuatro? A esta defensa peruana hay que tenerla abajo del arco todo el partido, muchachos. Desafinamos el himno otra vez; siempre tuvimos buenas defensas y cuando estábamos cerquita aparecía alguno que pensaba más y mejor que los demás y hacía el gol o dejaba a un compañero mano a mano. Ahora resulta que ni una cosa ni la otra. Maestro: no es por capricho que la gente le pide un diez. En este caso, lo que creo que se precisa es alguien que piense cuando estamos ahí, cerquita, y no que vaya derecho a los backs, como los caballos. No les echo la culpa a los jugadores que están, ¡es que no lo saben hacer! Falta uno que sí lo haga, que sepa resolver y tomarse su tiempo cuando no hay tiempo. El desafine adentro del área de ellos es todavía peor: erramos los goles con el arco libre. ¡Vamos, muchachos, por favor! Ojo, los que están desafinando no son solo los jugadores y el técnico: los que están errando las notas son muchos más. Tanto nos llenamos la boca hablando de antes, cuando ganábamos, y hay un montón de cosas que no hacemos más y que no tienen nada que ver con que el fútbol haya avanzado. Nos pasamos hablando del fútbol europeo, estamos alabando todo el tiempo lo que hace el Barcelona, los jugadores que compró el Chelsea o el maravilloso estadio del Palermo de Italia. ¿Qué le importa a la gente cuánto gana Messi? ¿A quién le cambia la vida si a Ibraimovich (no me interesa si está bien escrito) lo venden de acá para allá a cambio de este otro porque tuvo lío con Guardiola (que supongo que está bien escrito)? Uno escucha la radio y son todas alabanzas a los muchachos que juegan en España, en Italia, en Bélgica, en México… ¡paren un poco! Los jugadores de acá se tienen que fumar que no les paguen, que la A.U.F tenga diez millones de problemas que no puede resolver y les altere todo el ritmo de trabajo, que la mayoría de las canchas estén mal, y cuarenta problemas más. De yapa tienen que aguantar que los periodistas y comentaristas uruguayos, que laburamos del fútbol uruguayo y que todos los domingos relatamos y comentamos el fútbol uruguayo, nos derritamos en loas para con los de afuera y critiquemos todo el tiempo lo que pasa acá adentro; estamos desafinando el himno, muchachos. Pero si gana Liverpool, de acá, el de Belvedere, sí les cambia la vida a muchas personas. Me parece fenómeno que los muchachos que van a Europa aseguren la economía de sus familias para siempre, pero cada jugador que se va es una complicación para el club que deja, y no en lo económico, en lo DEPORTIVO, que es lo que realmente importa. Otra vez desafinamos el himno, ponemos la guita adelante del fútbol. A otros les puede dar resultado, pero a nosotros no, y a los hechos me remito. Hace años que no le ganamos a nadie. Basta de tanta Liga de las estrellas y la mar en coche, qué tanto verso. Vamos a armar buenos cuadros y a ganar, porque el fútbol está hecho para ganar, como cualquier deporte, y no para tener instituciones saldadas. Ahora resulta que la única manera de hacer plata es tener inferiores maravillosas para poder vender y vender y vender jugadores. Ta, qué bárbaro, muchas gracias. Los que vamos todos los fines de semana al fútbol les agradecemos empila. ¿Antes se salía a juntar plata en los negocios del barrio? Bueno, hagamos lo mismo, pero en lugar de pintar con esa plata un pedacito de muro de la cancha, lo ponemos en la página web del club, que se ve en el mundo entero, y les cobramos un pesito más. ¿No notaron que el fútbol dejó pasar la época de mayor bonanza en la historia económica de este país? Hay un montón de gente con plata para invertir que se arranca la piel para tener un minuto de publicidad en la tele y nosotros empecinados en sacar la guita todos del mismo lado: vendiendo jugadores. Y los hinchas…que se jodan. Desafinamos el himno sin parar. Si por lo menos ganáramos cuando juega la selección, con jugadores de las ligas superextraordinarias, vaya y pase. Pero tampoco. Cuando clasificamos lo hacemos raspando y como en este caso, ligando con otros resultados para poder tener chance hasta el final. Y no es culpa de los jugadores, es una reverenda gilada decir que no meten cuando juegan en Uruguay, una gilada. El problema es que no practican juntos. Si un cuadro no se conoce nunca va a ser un equipo, por mejor que se hagan las cosas, como las hizo Tabarez. Sí Maestro, la otra vez no era filo cuando le dije que era un fenómeno; lo creo de verdad. Ahora, también es bastante caprichoso. Si no le da resultado jugar solo con jugadores de afuera, pruebe con los de adentro… ¡hizo dieciocho puntos de cuarenta y cinco! El Japo entró y tocó tres pelotas. Dos las perdió, pero en la tercera hizo lo que nadie había hecho, pegarle de afuera. Punto para el desgraciadito al que todavía no se lo puede contar como un jugador de clase porque juega en River y no en el Sporting de Gijón. Desafinamos sin parar. Pero como no me gusta criticar sin arriesgar, sin proponer nada, cayendo en el error que venimos cometiendo hace veinte años de mirar todo lo negativo sin tratar de buscar soluciones y riéndonos de nuestra propia desgracia, vuelvo a tirar una idea y si se pierde en lontananza como todas las demás, pues me importa un bledo. O.J. Morales y el Tony Pacheco Maestro, ya. ¿Cuántos partidos a Estadio lleno tiene Abreu?, y lo pongo al Loco como ejemplo porque fue el que jugó más. No solo de selección, de todo. ¿Cuántos partidos a Estadio lleno tiene, treinta? Bueno, ahora piense cuántos tiene O.J. o cuántos tiene Pacheco. Entre los dos, mil quinientos. Ganados, perdidos, empatados. Saliendo como héroes o destrozados por la silbatina. Vamos a no desafinar al pedo, muchachos. Terminemos con toda la locura del fútbol internacional y en vista de los resultados démosle la derecha a los viejitos aurinegros y bolsilludos, que son los que levantan la tribuna en vilo. No es en contra de nadie, es a favor de todos, los que juegan acá y los que juegan allá. Cuando ganábamos con la celeste con muchos jugadores de nuestros equipos, por algo sería. Creo haber sido claro en aclarar que somos todos los que desafinamos. Igual el miércoles vamos a hinchar como nunca y ojalá que estemos en Sudáfrica. Si vamos, capaz que hasta nos traemos la copa y todo, porque hay que ir al frente estemos como estemos y juguemos contra quien juguemos. Ahora, eso sí, para lo que venga luego convendría recordar que está todo bien con las nuevas armonías, pero no entiendo por qué queremos cantar como los niños cantores de Viena. Capaz que si cantamos segurito y a tres voces, como los Asaltantes con Patente, no andamos pifiando al pedo. |