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Federico Buysan
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Lunes, 19 de Abril de 2010 12:24 |
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El clásico fue empate y en el balance se puede manifestar que fue justo. Analizando el juego, las intenciones, la propuesta y el presente, el empate le sirve más a Peñarol por la diferencia que mantiene en la Anual. Peñarol después de ser sorprendido por Nacional al inicio, logró reaccionar y generar un dominio claro en los 20 minutos finales del primer tiempo. En el complemento, el juego se hizo equilibrado, poco vistoso, cortado y el 0 a 0 su justifico. La intención fue frenar al rival El equipo de Aguirre no cambio nada, aposto a su potencial, mientras que Nacional adapto su equipo a cómo frenar a Peñarol y se preocupo por no perder. Esa es la lectura más trascendente que deja el clásico. Acevedo puso a Núñez en el lateral preocupado por la velocidad de Ramírez o Urretavizcaya, sacando del equipo a Goñi cuando jugó casi todo el Clausura y la Copa con él. Generó un medio campo con Ferro, Morales y Calzada para frenar el circuito futbolístico del rival. Le quedo muy solo "Matute" para crear. Jugó casi siempre con Mauricio Pereira y "Matute", esta vez opto por Calzada que es más táctico, aplicado a lo defensivo, aunque no es negado con la pelota. Pero la idea era que jugara volcado por la izquierda para controlar el circuito de Aguirregaray, Urreta o Ramírez por ese sector. En ataque opto por Blanco y Varela, dejando al equipo casi sin potencial ofensivo. Varela volanteo en muchos pasajes y quedo lejos de poder gravitar en el área rival. Traicionando el estilo que le gusta al hincha tricolor, Acevedo adapto al equipo pensando en cómo detener la propuesta del rival. No perdió el clásico, pero dejo escapar la última oportunidad de pelear la anual. Generó un partido estudiado, de buen inicio, pero luego después se fue desdibujando hasta casi no inquietar a Sosa. Podemos criticar que Peñarol en el complemento no mostró el fútbol tradicional, pero la realidad marca que Nacional cortó demasiado el juego y eso lo complico. Faltando 20’ recién puso a García por Blanco, mientras que el ingreso de Matias Cabrera por Calzada se dio con 7’ por jugar, cuando el equipo pedía a gritos otra respuesta futbolística. El cambio de Balsas ya fue sin tiempo a nada. Los dos tuvieron sus chances, las de Peñarol muy claras, las de Nacional quizás más forzadas, pero lo que si destaco es que Aguirre mantuvo su idea de equipo, su propuesta de buscar jugar y armó el equipo en base a su habitual formación, mientras que Acevedo adapto la formación para detener el futbol de Peñarol. Se preocupo de tener mucho balance y muy poco futbol de mitad de cancha en adelante. Insiste con Blanco y Varela de punta, resignando potencial ofensivo. No perdió el clásico, resigno casi la anual, pero lo que más puede preocupar es traicionar el estilo de creer en tu propio potencial. |
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Federico Buysan
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Domingo, 11 de Abril de 2010 23:34 |
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El lunes 21 de diciembre del 2009 escribíamos una columna donde manifestábamos que no era el momento para el retorno de Diego Aguirre a Peñarol. Cuatro meses después y con el diario del lunes tengo que realizar una autocrítica periodística y reconocer que estaba equivocado. Dentro de mi errado análisis manifestaba que Aguirre estaba en un momento de su carrera donde debía elegir muy bien los pasos a dar, y Peñarol estaba en una situación muy delicada. Nunca cuestioné la capacidad del entrenador, el análisis no pasó por ahí, sino por la inestabilidad institucional y que no parecía ser el momento más adecuado para su regreso. Ganó el Clausura con tres fechas de anticipación y logró el derecho a jugar finales, alcanzó que Peñarol acceda a la Libertadores ya en grupos y mostró en cancha un equipo ordenado, contundente y con una identidad que hace tiempo no tenía. Aguirre apoyado en su incuestionable fe, se jugó una carta muy pesada y volvió a salir triunfador. Es verdad que tiene un clásico por delante, que tiene que ganar las finales para acceder al gran objetivo que es ser campeón uruguayo, pero seamos justos en manifestar que ya logró algo muy trascendente, recuperó a Peñarol y lo transformó en protagonista. Eso no lo modifica nadie. Aguirre renovó su idilio con la gente, y en su curriculum como entrenador suma un eslabón grande al modificar una larga historia de derrotas en la que estaba metido Peñarol en la década del 2000. Si gana el Uruguayo será un cierre magnifico, pero ya alcanzó mucho más de lo previsto, sobre todo por ganar 12 juegos seguidos y modificar una realidad que era muy dura. No me tiembla la mano en esta columna para reconocer que me equivoqué en mi sensación, creía que un técnico con gran imagen y de carrera ascendente como Aguirre no debía arriesgar en un momento complejo de Peñarol, pero la realidad marca que el que arriesga gana y Aguirre lo hizo y hoy es un triunfador. El clásico Es clave en la definición del Uruguayo. Ya se sabe que hay finales entre los grandes y el partido de este domingo es vital en el aspecto anímico. Peñarol no perdió un punto, sabe que para cerrar este título perfecto, debe ganar el clásico o por lo menos no perderlo. Para Nacional este juego es determinante. Si pretende seguir peleando hasta el cierre la Anual, debe ganar el clásico y esperar los últimos 6 puntos. Pero aun me parece más determinante, que el clásico puede marcar lo anímico para las finales. Peñarol fue fulminante en el Clausura, pero los clásicos son distintos. Peñarol llega mejor, pero no veo una distancia tan grande con Nacional como marcó la tabla de este torneo. Veo mucha paridad y este partido del fin de semana puede llegar a marcar algo clave en las finales. Al clásico del domingo llega como favorito, pero cuidado que Nacional tiene un equipo maduro, con jugadores de calidad, ganadores en clásicos y que también sabe lo que se juega. El Clausura lo ganó sobrado, pero pongo mi duda sobre las finales del Uruguayo. Es parejo. |
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Federico Buysan
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Domingo, 04 de Abril de 2010 22:32 |
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Y si no lo está, debería estarlo el técnico de Nacional. Después de una luna de miel fantástica con los hinchas en sus primeros seis meses de gestión, comienzan a vislumbrarse nubarrones importantes para el técnico tricolor, con probabilidades de tormentas, sino reacciona a tiempo. El Nacional que cautivo a propios y extraños con su fútbol espectacular del semestre pasado, desapareció en este Clausura. Fue el mejor del Apertura y encima mostró un nivel de juego, un volumen que calzaba justo en el paladar del hincha tricolor. Es verdad que Nacional perdió a su mejor exponente individual como Nicolás Lodeiro, pero tanto gravitaba en el funcionamiento general, creo que no. Lodeiro era el desequilibrio en velocidad, la gambeta larga, pero todo lucia más por un equipo que era contundente en su juego. La realidad indica que con la salida de Matías Rodríguez se desarmó la defensa y ahora la línea final es un tembladeral y el técnico le sigue sin encontrar la vuelta. En el Clausura está a 14 puntos del invicto Peñarol y ya entrego la anual donde su rival le sacó 4 puntos de ventaja. Se dejó estar, el técnico no pudo en 11 fechas recuperar el nivel y como en la Libertadores fue sacando algunos resultados positivos, eso matizo una campaña demasiado pobre en el Clausura. Se complicó demasiado el panorama actual para Acevedo y se le viene el momento más complejo, el clásico del Clausura, intentar recuperar la anual en 4 fechas y sea como sea ganar el Uruguayo. Los hinchas a esta altura prefieren resignar una buena ubicación en la Copa, y quedarse con el Uruguayo. No encuentra el equipo Nacional tiene firme el puesto del arco. Ahí Acevedo no tiene dramas ya que el nivel de Rodrigo Muñoz es parejo y no tiene que tocar nada. El mayor problema está en los laterales. Acevedo trajo a Christian Núñez y a pesar de que le dio muchas oportunidades nunca rindió lo que se ve en algún momento mostró en Cerro. El otro error de Acevedo es que trajo un lateral para jugar por la izquierda de un nivel pobre para un grande como Ernesto Goñi. Se iluminaron con un jugador por sus saques laterales y aún Nacional no hizo un gol por esa vía, pero no estudiaron la estadística que el 70% de los goles que recibió Racing, llegaron por el lado de Goñi en defensa. El técnico sigue insistiendo en ponerlo y no mejora. Tiene problema en los dos laterales y eso termina perjudicando claramente a los centrales. Nacional no probó nunca en jugar con línea de tres zagueros, para ver si el técnico podía mejorar el mal funcionamiento de la línea final. Ahora ya parece tarde, ya que se viene la etapa de definición. No es parejo Acevedo en repartir posibilidades, Núñez y Goñi con rendimientos muy flacos jugaron mucho más que Aranda. En el medio el técnico también abuso demasiado de la dupla Ferro- OJ Morales que no repitió. Debió jugar con OJ y al lado poner a un hombre más dúctil con la pelota. Ante la ausencia de Lodeiro y con un equipo que pasaba a jugar un futbol distinto con Mauricio Pereyra y Ángel Morales, más estático, sin gambeta en velocidad, debía poner alguien que desbordara por derecha. Pudo usar más al “Tata” González de 8 o darle continuidad a Calzada, pero no dejar ese doble cinco que en esta estructura no andaba. Lo otro que el entrenador no pudo encauzar fue el rendimiento individual del “Morro” García. Acevedo entonado porque en el clásico del Clausura le fue bien insistió con Varela-Regueiro de puntas y pudo armar algo distinto. Se empecino en no jugar con un 9 de “área”, como García no anduvo, fue poniendo de a ratos a Balsas, pero pocas veces se jugó por él. Debió darle 3 o 4 partidos seguidos con Balsas de 9. Para buscar mayor velocidad, pudo poner a Varela a volantear o bajar incluso a Regueiro para venir de atrás con “Matute”. No le encontró la vuelta y a ahora a dos semanas del clásico llega con el equipo lejos de su rendimiento ideal. Si en este remate del torneo no logra reaccionar, el futuro de Acevedo será muy cuestionado por los hinchas de Nacional.
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Federico Buysan
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Lunes, 15 de Marzo de 2010 03:47 |
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Peñarol sigue ganando y los dirigidos por Aguirre alcanzaron un récord que existía de la época del quinquenio con ocho juegos ganados en forma consecutiva. La campaña de Peñarol es brillante. Lo más llamativo es ver cómo fue capáz de revertir en tan poco tiempo una muy mala imagen del Apertura y varios años anteriores. Aguirre que agarró un fierro muy caliente, va camino a ganar el Clausura y a poder definir con Nacional en finales. Peñarol tiene 5 puntos de diferencia con Fénix y 8 con Nacional, con 21 puntos por jugar. Hay una realidad y es que los partidos más duros para Peñarol llegan sobre el cierre (Defensor Sp, Nacional, Fénix, Danubio), pero antes tampoco ganaba lo que ya obtuvo el equipo aurinegro. El mérito fue darle orden, confianza y luego aprovechó circunstancias. Logró ganar y resolver los primeros juegos, sus rivales directos (Defensor Sp, Nacional, Danubio) perdieron muchos puntos y eso genero aun mayor confianza en Peñarol. Aguirre en 8 fechas solo hizo retoques en los laterales o cambios forzados por lesiones. Albín o Darío Rodríguez fue la duda mayor, después que Martinuccio apareció por Olivera, de mitad de cancha para adelante el técnico no movió nada, logro estabilizar los circuitos futbolísticos, aposto a jugar en velocidad y logro en 8 fechas anotar casi 3.1 goles por juego. El Clausura lo tiene cerca, solo resta saber qué pasa si el equipo tiene un traspié y si eso puede desestabilizarlo. Parecería que no. Lo mejor del equipo pasa por la velocidad y la intención que se tiene, en eso Aguirre fue clave, pidió a Urretavizcaya, puso a Ramírez por izquierda y aposto a Pacheco adentro del área y los resultados junto al funcionamiento mandan. Pacheco 20 goles Lo del "Tony" Pacheco es mortal. Llegó a 20 goles en la temporada y va por más. Es el líder del equipo y está derecho. Eso es claro. Pacheco tiene una gran técnica y la está mostrando seguido para definir y resolver situaciones en el área. Está fuerte de cabeza y cuando un goleador viene en racha, todo se simplifica. Todos piden que Pacheco por su gran momento ofensivo tenga una posibilidad en el Mundial. El tema es que Tabárez no lo convocó nunca y lo otro que es importante es que Pacheco está rindiendo así jugando como media punta o 9 de área. En ese puesto, la Selección tiene a Forlán, Abreu, Cavani todos con características distintas y que participaron del proceso de eliminatoria. Pacheco esta bárbaro. Goles de cabeza, goles en espacios reducidos, goles en velocidad o de pelota quieta, las variantes existieron y esta clarito. No participó del proceso, pero su momento actual es incuestionable, pero también es real que hay que respetar puestos, tiempo de trabajo y también el desequilibrar en un fútbol mucho más competitivo que el local. Años destacamos a OJ Morales cuando era un bastión del medio y sin embargo nunca tuvo posibilidades concretas. Pacheco está dulce, ve el arco enorme, pero sería una gran sorpresa si el Maestro lo convoca. No creo y si me apuran es lógico y esta bien. |
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Federico Buysan
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Lunes, 01 de Marzo de 2010 23:38 |
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En los últimos 20 años, Danubio y Defensor Sporting se ganaron por derecho propio un lugar de privilegio después de los grandes en las repercusiones periodísticas. La obtención de títulos locales, su predominio en juveniles, su desarrollo social, el crecimiento en su infraestructura, la venta permanente de sus jugadores al exterior, su independencia económica, motivaron que ambos equipos alcanzaran permanentes elogios y una consideración distinta al resto de los equipos chicos. Esta misma definición y lo que han sido sus inversiones en los últimos años, lleva a que uno le exija a Danubio y a Defensor Sporting a la par de los grandes. Siempre están con la obligación de ser protagonistas y ganar los torneos locales. Ambos fracasaron en el Apertura perdiendo el torneo, fue mucho más pobre lo de Danubio que Defensor Sp, pero ambos no llegaron. Salían con la obligación de ser protagonistas en el Clausura y ya en seis fechas ambos “regalaron” el torneo y lo que es peor los dos cesaron a sus técnicos, demostrando que sus dirigencias se equivocaron en iniciar el torneo con ellos. Ferrín 2 fechas y Giordano 6 Tanto Dante Prato como Arturo del Campo y sus directivas sabían que ni Gustavo Ferrín, ni Jorge Giordano tenían un buen aceptamiento de sus parcialidades, que ambos eran cuestionados y que si llegaban un par de resultados adversos deberían cambiar de entrenador a mitad del torneo. Los dos se obsesionaron por apostar a ambos técnicos, seguramente confiados en poder modificar esa realidad, pero los dos terminaron con el mismo final y lo más grave es que ambos ya “regalaron” el Clausura y por ende el Uruguayo. Defensor Sp sobre 18 puntos posibles consiguió solo 6 y en la segunda fecha ya cesaron al técnico. En el violeta el panorama fue más grave aún, la derrota con Atenas en San Carlos y la derrota con Danubio motivó el cese a Ferrín. Se optó por Heber Silva Cantera un entrenador del club, con mucho cariño de los hinchas y que no iba a ser resistido. La decisión de los presididos por Prato marca claramente que el cambio debió realizarse cuando finalizó el Apertura y no obsesionarse con Ferrin y perder tiempo en el Clausura. Dos derrotas y se acabó el respaldo. Danubio que había apostado al regreso del “Chino” Recoba está noveno con 7 puntos en una campaña muy pobre y a Giordano le dio un poco de vida ese triunfo ante Defensor Sp. Tampoco era aceptado por la gente y en la fecha 6 después de caer ante Cerró se decidió cesarlo. Lo pudieron echar en la fecha 2 y también Del Campo se equivocó en su decisión de insistir. Ambos clubes que generalmente reciben muy pocas críticas comparándolos con los grandes, invirtieron mucho y ya en 6 fechas ambos quedaron fuera de carrera y por errores propios. Markarián por 9 partidos Con sorpresa y seguramente por su amor a Danubio puede explicarse que Sergio Markarián acepte la propuesta para dirigir solo por 6 meses. Después de rechazar algunos proyectos largos, tanto en Uruguay como en el exterior, Markarián con su “pomposo” cuerpo técnico, desembarca en Danubio solo para dirigir 9 partidos en el Clausura. Solo se explica por su sentimiento, y de repente la apuesta es a que si no sale nada interesante del exterior pueda quedarse más tiempo en Danubio y encarar seriamente y con posibilidades un proyecto deportivo y dirigir en un torneo donde se le pueda exigir resultados. |
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Federico Buysan
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Lunes, 22 de Febrero de 2010 06:00 |
Es vergonzoso lo que paso con la posible designación de Daniel Carreño como entrenador de la Sub 20. La valentía del entrenador para enfrentar a las partes, Nacional y AUF para conocer la verdad de su veto, llevó a algunas contradicciones que dejan enormes dudas en los argumentos reales de la desafectación de Carreño. Lo primero que quiero marcar es que la AUF está en todo su derecho de elegir al candidato que quiera para ese cargo, pero lo que no puede pasar es desprestigiar a un profesional sin pruebas concretas, solo por rumores o dichos de alguien que de repente no le cae simpático el citado entrenador. No creo que esta desafectación de Carreño sea una estrategia para “enfrentarse” al Maestro Tabárez, aspecto que se alcanzó, sino simplemente que el nombre Carreño no lleno el ojo de clubes y neutrales y en vez de marcarse claramente los argumentos, se ensució al profesional y luego nadie quiso hacerse responsable. Es muy grave lo que ocurrió. Quizás cualquier otro entrenador dejaba todo como estaba y con el tiempo esto se olvidaba. Carreño herido por la oportunidad que se le escapaba, pero fundamentalmente porque los argumentos que se esgrimieron eran infames, le solicito una reunión al Presidente Bauzá de la AUF y al propio Ricardo Alarcón de Nacional. Bauzá le dijo que Nacional y Danubio no lo querían, mientras que Del Campo dijo que nunca le consultaron, que lo único que ocurrió fue una llamada para apoyar la posible llegada de Luis González, mientras que Nacional en una charla con Alarcón y Olmos también desmintió que se desprestigiara a Carreño, sino que se apoyó también a González. ´ Carreño al enfrentar a la partes, desnudó lo que habitualmente ocurre en este ambiente, ninguno le cantó la justa frontalmente y nadie habló mal de Carreño, ni que era nochero, ni nada, parecería que fue un sueño de Bauzá y por eso se lo vetaron al Maestro. El veto a Carreño fue muy poco prolijo, merecería una respuesta clara de Bauzá en ese aspecto, un propio pedido de los clubes que aclaren el porqué de ese veto y si alguien se equivocó y pre juzgó que asuma su error. Era un gran candidato Ya casi con las cartas echadas en este aspecto, el elegido por Bauzá fue Gustavo Poyet. Lo ideal sería que Tabárez hubiera dado el visto bueno o por lo menos conversarlo, participarlo, el Ejecutivo eligió a Poyet y punto. Dio a luz el ofrecimiento, pero se quedo con las manos vacías porque Poyet está trabajando y con contrato en Inglaterra. Poyet dispone de una amplia trayectoria en Europa como jugador, siempre le destacamos su capacidad intelectual, pero debemos ser sinceros que su curriculum como entrenador es casi nulo como para acceder a la Sub 20 de Uruguay. Daniel Carreño era un gran candidato y lo dejamos escapar por un rumor que ahora nadie se hace responsable.
Tiene experiencia de haber dirigido equipos de primera, un grande como Nacional, salió al exterior, dirigiendo pibes y los proyectó, y siempre con una línea de fútbol que podía aplicarse a la Selección. Maduro por los años de carrera, siempre fue una materia para el deseable dirigir la Selección Juvenil, pero le quitaron la ilusión por algo extra fútbol. El otro candidato que se manejó es Luis González. Dirigió Rocha, Bella Vista y mucho tiempo las formativas de Nacional y Danubio. Su curriculum en éxitos es menor al de Carreño, pero su nombre genera menor resistencia, los apoyan Danubio y Nacional y eso parecería ser un gran mérito para dirigir la Sub 20. No creemos que el Ejecutivo este decidiendo un cargo tan interesante, con los argumentos justos para tan honorable designación. |
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Federico Buysan
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Lunes, 08 de Febrero de 2010 19:00 |
La designación de Jorge Larrionda al Mundial es la confirmación de un árbitro excepcional que tiene el Uruguay. Llega a su segundo Mundial en forma consecutiva después de romperla en su trabajo en Alemania 2006 y por eso y por su vigencia en América, Larrionda es nuevamente elegido.
Acá en Uruguay la distancia entre Larrionda y el juez que lo sigue es enorme. Solamente en este país un juez de las características que posee Larrionda puede ser cuestionado como lo hizo Peñarol en su momento o criticado con dureza por algún sector del ambiente.
Larrionda tiene todas las condiciones para ser un brillante árbitro. Una notable presencia, un excelente estado físico, siempre está cerca de la jugada para tomar la decisión que él considera más justa y tiene la inteligencia necesaria para tener un buen dialogo con los jugadores en la cancha y saber cómo manejar determinadas situaciones. En el exterior Larrionda es tremendamente respetado, me sentí orgulloso de su trabajo en el Mundial de Alemania cuando Uruguay no participo y verlo arbitrar en vivo a tan gran nivel fue una ratificación de su jerarquía.
Junto a Pablo Fandiño van por su segundo torneo, se conocen a la perfección y generan un equipo que trabaja muy bien. En esa terna se metió Mauricio Espinoza un línea que no apareció bien en sus inicios, pero que se va afirmando en este presente. Llegar a ser nominado para el Mundial para un juez es muy complejo, muy difíciles controles físicos, pruebas muy exigentes, el seguir demostrando en cada partido internacional su nivel para la evaluación y ni que hablar que en el idioma también seguir desarrollando su lengua para comunicarse a la perfección con cualquier deportista en el Mundo.
Los árbitros no tienen hinchada, apenas sus amigos y familiares se ponen felices con este tipo de reconocimientos. El Uruguay futbolístico debe alegrarse por esta muy justa designación de un juez que está marcando una época y que seguramente como muchos que marcaron historia en el pasado, serán reconocidos cuando se retiren y no en este momento.
Larrionda es el juez de la década del 2000 por escándalo y hay que reconocerlo. No debe temblarnos el pulso en aplaudirlo cuando ingrese a una cancha a arbitrar un partido. En definitiva clasifico al Mundial como favorito que era y sufrió mucho menos que la Selección de Tabarez para llegar a Sudáfrica. |
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