| Federico Buysan |
| Lunes, 08 de Junio de 2009 06:00 |
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Uruguay perdió con Brasil y el juego estuvo condicionado por el gol inicial que se “devoró” Sebastián Viera. El error del arquero no tiene solución generalmente y eso es lo que lo diferencia del resto. Fue tan grave, como el gol que erró mano a mano el “Palito” Pereira, o la falta de definición que mostró Suárez, el tema es que uno está acostumbrado a que los delanteros fallen situaciones que valen un gol, pero cuesta admitir cuando el golero se equivoca y eso vale un gol en contra.
En un partido de la exigencia del sábado, una situación de estas modifica, condiciona y decide un partido. El grosero error de Sebastián Viera incidió, pero después tuvimos posibilidades de revertir el trámite, sin embargo fallamos en la definición y luego fue una cadena de malas decisiones que llevaron a una goleada histórica en contra.
Quiero iniciar el análisis marcando la actuación del arquero de Uruguay. Viera salvó muchos más partidos, que los goles tontos que recibió. Esa es la gran realidad.
Viera en la primera pelota que le llega a su arco, cuando pudo controlar el balón con las manos, puso el pecho y salió jugando en una típica actitud de un jugador canchero, soberbio y que generalmente muestra un exceso de confianza en sus muy buenas condiciones. El remate de Daniel Alves lo pudo sorprender el pique, pero el error más grande es la ubicación de su cuerpo, no lo inclinó adecuadamente para que si la pelota superaba sus manos, estaba el cuerpo para tapar esa pelota. Anímicamente esa jugada lo golpeó y lo más llamativo en la cancha fue que ningún compañero, salió a respaldarlo en la incidencia. Nadie se le acercó a darle una voz de aliento.
Luego llegó la jugada del gol en el área chica. Venía de una tapada oportuna, pero se quedó en la salida, lo anticiparon, nadie fue con la marca de Juan y ahí si se desmoronó todo. Esperaba que Viera en las declaraciones a los medios mostrará un buen mensaje, sin embargo no le gustó que la gente lo silbara, reclamó a los hinchas la postura que tuvieron, en vez de marcar que puso mal el cuerpo, de que ese error cambio el juego, esas son las actitudes soberbias de Viera que debería corregir.
Las mismas que tiene muchas veces fuera de la cancha, como cuando salió derrapando desde el Complejo Uruguay Celeste tirándole el polvo en la cara a los presentes o como cuando llega al Estadio y no es capaz de parar para contestar una simple pregunta, sino con la mayor cara de desprecio sigue hacia el vestuario. Creo que este gol y este cachetazo que recibió le debería venir bien, porque condiciones de arquero tiene las mejores.
Con respecto al partido, me resultó exagerado el resultado e injusto. Uruguay tuvo sus posibilidades, generó situaciones, quizás sin la dinámica y prolijidad esperada, faltó definición y eficacia. El mayor error en la conformación fue no jugar con un 9 de área definido. Forlán no lo es, casi todos los goles del “Pichichi” en España son de afuera del área o viniendo de atrás, casi ninguno es a lo “pescador” y eso fue lo que le faltó al equipo de Tabárez. Uruguay tuvo las posibilidades de levantar el juego a pesar del error inicial de Viera, pero después se fallaron las posibilidades y a medida que recibíamos goles, regalábamos espacios para el contraataque rival. Brasil capitalizo y por eso nos goleó. Se complicó la clasificación. Hay que ganar en Venezuela y como siempre en las últimas eliminatorias, lo que no hacemos en Montevideo debemos hacerlo de visita y ahí es donde fracasamos. |