| Federico Buysan |
| Domingo, 04 de Abril de 2010 22:32 |
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Y si no lo está, debería estarlo el técnico de Nacional. Después de una luna de miel fantástica con los hinchas en sus primeros seis meses de gestión, comienzan a vislumbrarse nubarrones importantes para el técnico tricolor, con probabilidades de tormentas, sino reacciona a tiempo.
El Nacional que cautivo a propios y extraños con su fútbol espectacular del semestre pasado, desapareció en este Clausura. Fue el mejor del Apertura y encima mostró un nivel de juego, un volumen que calzaba justo en el paladar del hincha tricolor. Es verdad que Nacional perdió a su mejor exponente individual como Nicolás Lodeiro, pero tanto gravitaba en el funcionamiento general, creo que no.
Lodeiro era el desequilibrio en velocidad, la gambeta larga, pero todo lucia más por un equipo que era contundente en su juego. La realidad indica que con la salida de Matías Rodríguez se desarmó la defensa y ahora la línea final es un tembladeral y el técnico le sigue sin encontrar la vuelta. En el Clausura está a 14 puntos del invicto Peñarol y ya entrego la anual donde su rival le sacó 4 puntos de ventaja.
Se dejó estar, el técnico no pudo en 11 fechas recuperar el nivel y como en la Libertadores fue sacando algunos resultados positivos, eso matizo una campaña demasiado pobre en el Clausura. Se complicó demasiado el panorama actual para Acevedo y se le viene el momento más complejo, el clásico del Clausura, intentar recuperar la anual en 4 fechas y sea como sea ganar el Uruguayo. Los hinchas a esta altura prefieren resignar una buena ubicación en la Copa, y quedarse con el Uruguayo.
No encuentra el equipo
Nacional tiene firme el puesto del arco. Ahí Acevedo no tiene dramas ya que el nivel de Rodrigo Muñoz es parejo y no tiene que tocar nada.
El mayor problema está en los laterales. Acevedo trajo a Christian Núñez y a pesar de que le dio muchas oportunidades nunca rindió lo que se ve en algún momento mostró en Cerro. El otro error de Acevedo es que trajo un lateral para jugar por la izquierda de un nivel pobre para un grande como Ernesto Goñi. Se iluminaron con un jugador por sus saques laterales y aún Nacional no hizo un gol por esa vía, pero no estudiaron la estadística que el 70% de los goles que recibió Racing, llegaron por el lado de Goñi en defensa.
El técnico sigue insistiendo en ponerlo y no mejora. Tiene problema en los dos laterales y eso termina perjudicando claramente a los centrales. Nacional no probó nunca en jugar con línea de tres zagueros, para ver si el técnico podía mejorar el mal funcionamiento de la línea final. Ahora ya parece tarde, ya que se viene la etapa de definición.
No es parejo Acevedo en repartir posibilidades, Núñez y Goñi con rendimientos muy flacos jugaron mucho más que Aranda. En el medio el técnico también abuso demasiado de la dupla Ferro- OJ Morales que no repitió. Debió jugar con OJ y al lado poner a un hombre más dúctil con la pelota. Ante la ausencia de Lodeiro y con un equipo que pasaba a jugar un futbol distinto con Mauricio Pereyra y Ángel Morales, más estático, sin gambeta en velocidad, debía poner alguien que desbordara por derecha. Pudo usar más al “Tata” González de 8 o darle continuidad a Calzada, pero no dejar ese doble cinco que en esta estructura no andaba. Lo otro que el entrenador no pudo encauzar fue el rendimiento individual del “Morro” García. Acevedo entonado porque en el clásico del Clausura le fue bien insistió con Varela-Regueiro de puntas y pudo armar algo distinto.
Se empecino en no jugar con un 9 de “área”, como García no anduvo, fue poniendo de a ratos a Balsas, pero pocas veces se jugó por él. Debió darle 3 o 4 partidos seguidos con Balsas de 9. Para buscar mayor velocidad, pudo poner a Varela a volantear o bajar incluso a Regueiro para venir de atrás con “Matute”.
No le encontró la vuelta y a ahora a dos semanas del clásico llega con el equipo lejos de su rendimiento ideal. Si en este remate del torneo no logra reaccionar, el futuro de Acevedo será muy cuestionado por los hinchas de Nacional.
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