| Federico Buysan |
| Lunes, 21 de Septiembre de 2009 06:00 |
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Nacional supero a Liverpool y en cuatro fechas este Apertura pinta para el “bolso” y con distancia. Estoy de acuerdo en que juzguen que la afirmación puede ser apresurada, pero quiero por lo menos argumentarla. Nacional todavía no juega bien, no tiene un volumen definido y le está costando sacar algunos juegos, pero producto de las individualidades y el mejor plantel del medio el equipo supera esa carencia colectiva.
En 12 puntos jugados, ya descontó la sanción de 3 que tenía al inicio. Casi no se dio cuenta y es líder. Se saco de arriba a dos potenciales rivales en la lucha por el título como Liverpool y Defensor, ganándole los 6 puntos. El futuro aún puede ser mejor ya que finalizado el Sub 20 retornan Coates, Lodeiro y el “Morro” García que pueden ser titulares y potenciar más al equipo de Acevedo. Pero la mayor diferencia la vislumbro en quien puede sostenerle o incomodarlo en el torneo.
Los candidatos naturales, la mayoría está con altibajos. Peñarol puede mejorar en intenciones, pero no tiene muchas variantes ofensivas como para pelear el campeonato. Danubio se muestra inestable y está dejando puntos que lo alejan, River Plate por juego podría ser, saca dos goles de ventaja, pero no cierra los juegos y en los últimos 6 puntos, dejo 4 por el camino. Defensor Sporting por su apuesta podría ser el que lo incomode, pero ya no juega con Nacional y debe jugar en todas las canchas generando un desgaste importante.
Por lo apuntado, Nacional seguramente va a dejar puntos, pero no nos puede sorprender si este Apertura lo gana despegado, por lo menos pinta para eso, y aún no juega del todo bien y esta encontrándole la vuelta al equipo. Pero tiene la ventaja de tener variantes, un banco para cambiar y su técnico Acevedo, por ahora maneja al equipo como técnico de cuadro grande, siempre con cambios agresivos y ganadores, cuidado cuando tiene que cerrar un juego, lo hace como cuando puso a Ferro ante Defensor Sp antes de sumar más goles.
Liverpool que llegaba líder, dejo pasar una chance magnifica de considerarlo. Puede recuperar esa posibilidad si el fin de semana le gana a Peñarol, de lo contrario nuevamente quedará en un simple amague. Valoremos la intención Peñarol ganó y no es poca cosa, pero lo que más destaco fue el cambio sustancial en la intención de juego que mostró el equipo orientado por Víctor Púa. Rompió los ojos y el hincha en la tribuna lo reconoció, que se busco jugar mucho más. Las pocas horas que Púa tuvo contacto con el plantel, se palpo en la postura futbolística del equipo en el Estadio ante Tacuarembó. Se pudo golear, se pudo empatar, pero Peñarol en su propuesta fue otro y gusto más.
La figura fue Sosa en el arco, porque el equipo tuvo desajustes claros atrás y el ingreso de Nicolay lo complico mucho. Pero con la pelota en los pies, el equipo busco salir jugando desde el fondo, buscaron tocar en corto, Pacheco puso pases profundos para Ramis que en velocidad fue desequilibrante. No solo busco tocar mas, sino que su ambición fue diferente agregando desde el inicio dos puntas definidos (Rodríguez-Ramis). Pero la intención también se palpo en los permanentes desbordes de Robson que subió por la derecha y se transformo en una salida más. No le sobro nada por no poder liquidar el juego, fallaron en el pase final, e incluso cuando Púa aposto a Martinuccio y Alonso para cerrar el juego, estos definieron mal. El partido pudo cambiar si Martín Vázquez cobraba el penal a Martínez y eso significaba la expulsión de Guillermo Rodríguez. Peñarol ganó apremiado al final, si hubiera sido efectivo podía ganar por dos o tres goles, y si Refatti estaba claro, podía haber dejado puntos una vez más. El planteamiento fue diferente, la intención de juego bien opuesta a lo que se venía mostrando, mucho mas no se puede pedir con un equipo que no tiene tanto talento como se supone. Es un equipo limitado en ataque y la ausencia del “Pollo” Olivera le quita la poca magia que puede aparecer. Si los dirigentes apuestan a la continuidad de Púa, seguramente el equipo va a lograr ganar muchos partidos, pero creo que para aspirar al título, se dependía de un plantel mejor conformado y con jugadores de mejor nivel ofensivo. Atrás también existen problemas, sobre todo a espaldas de los laterales y cuando encaran por el medio. Con lo poco que mostraba el equipo que dirigía Ribas, rodeado siempre de un gran misterio previo, que después en la cancha no sorprendía, con muy poco, solo midiendo la intención, este Peñarol transitorio o definitivo, puede invitar a soñar más que el dirigido por Ribas y planificado por Damiani. |