| Federico Buysan |
| Lunes, 14 de Septiembre de 2009 06:00 |
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El 20 de Julio escribíamos una columna sobre la conducción de Peñarol y la responsabilidad que tiene de este momento deportivo de la institución.
Cerrábamos la nota en la cual marcábamos que el chivo expiatorio de ese momento fue Washington Rivero y preguntábamos ¿Cuál será el próximo?.
En menos de dos meses ya debemos marcar que ahora el nombre es el de Julio Ribas. Pagaba 1.10 que el futuro de Julio Ribas iba a ser muy difícil de “bancar” después de lo que fue la actuación del equipo en el Clausura y sobre todo que Peñarol no fue capaz de clasificar a la Liguilla.
Culminado ese torneo ya el cuestionamiento a Ribas era notorio, sin embargo Damiani decidió aguantarlo e iniciar el Apertura con él.
Se trabajo en la pre temporada, se contrataron jugadores a pedido de Julio Ribas y en la 3era fecha del certamen ya se decide sacarlo del equipo por los resultados obtenidos.
Marcando que falta una línea clara de conducción en lo deportivo, siguen prevaleciendo los estados emocionales del Presidente Damiani. Se pierde tiempo, dinero y puntos..
Esta decisión de Damiani de comenzar el Apertura 2009 con Ribas le genero a Peñarol nuevamente muchos problemas. Se perdió un precioso tiempo de ir armando un equipo nuevo, se contrataron jugadores a pedido de Ribas, se pierde dinero en la recisión, en los jugadores que Ribas solicito y sobre 9 puntos disputados, ya se perdieron 5. La jugada de Damiani nuevamente fue la equivocada. En la columna anterior señalábamos que no existe en Peñarol, aunque esto es patrimonio de casi todos los equipos, una coherencia en los estilos de juego a la hora de contratar un entrenador. Se elige el nombre, no el estilo de futbol que se pretende para Peñarol. En este ciclo de Juan Pedro Damiani pasaron Gregorio Pérez, Gustavo Matosas, Mario Saralegui, Julio Ribas, todos entrenadores que apuestan a un futbol bien diferente.
Ahora se busca una salida que sobre todo le dé a Damiani una tranquilidad institucional que no es nada fácil encontrar después de tantos traspiés consecutivos. Viendo que el equipo sigue jugando mal, que Peñarol no gana, que su técnico arriesga poco, que se manejan términos vinculados mas a otras actividades que al fútbol y sobre todo observando lo que fue el cierre del hincha el otro día en la derrota con Racing, se decide sacarlo del club.
En definitiva cuando el “zapato aprieta”, Damiani toma una decisión que debió ejecutar apenas Peñarol quedo afuera de toda actividad internacional. No solo por los resultados, sino porque el futbol que practica el entrenador que el contrato por 3 años, es el futbol opuesto al que el defendió tanto tiempo elogiando en sus tiempos jóvenes a César Luis Menotti o no hace mucho llenándose la boca con Juan Ramón Carrasco a quien “apadrino” para llevarlo a la Selección Nacional.
En algo que compartimos con Damiani, me gusta ese estilo de futbol ofensivo, pero Juan Pedro con el paso del tiempo, y como conductor de Peñarol, tomo caminos que en su momento eran impensados que él podía elegir.
Nuevamente Juan Pedro no puede completar un proceso de trabajo en lo deportivo que el elige, lo grave es que en primera instancia y si esto se refleja en la reunión de directiva apenas duro tres fechas. Contrato a Alonso, Guillermo Rodríguez, Techera, Hamilton Pereira, Martinuccio, Román, Olivera, etc, todos jugadores o la gran mayoría solicitados por Ribas y en tres fechas ya se va.
El 17 de Agosto marcábamos en otra columna que Peñarol era aburrido y que los planteamientos de su técnico era mezquinos, por eso no me sorprenden los resultados que Peñarol termina cosechando.
Nadie cuestiona la capacidad de trabajo o la enorme dedicación de Ribas a su trabajo, si como aficionado o periodista juzgo el rendimiento colectivo de Peñarol y la intención de juego.
En aquel entonces criticábamos que Ribas formaba el medio con Bajter, Mozzo, Gonzalo De los Santos, Ramírez, Pacheco y un punta. El tiempo le corroboro a Ribas que ese medio juego era muy poco ambicioso, sin ninguna creación y el mismo decidió cambiarlo. Pero lo que sigue insistiendo y lo vimos ante Racing, es que salió a jugar en el estadio con un solo punta que fue Braian Rodríguez, dejando en el banco a Martinuccio y Alonso.
El futuro no es alentador, y los plazos de la gente se agotaron. ¿Quién será el próximo? |